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Mostrando las entradas etiquetadas como Ancianos

Pedro el pescador, movido por el Amor.

Jocotepec, Jalisco / 18 de enero de 2014 Lo encontré al cuarto para las ocho. Bajó de su barca con dos botes repletos de pescados. Una mujer se acercó a él y le ayudó a cargar los frutos de su esfuerzo. Me di cuenta de que el hombre ya era mayor, cuando lo vi caminando con lentitud, algo jorobado y ayudado de un bastón. La mujer tomó los dos botes y empezaron a caminar. A unos doscientos metros de la orilla del lago la mujer y el hombre se detuvieron. Entonces el viejo tomó uno de los botes del piso y comenzó a caminar con dificultad. La mujer cargaba un bote y el pescador cargaba otro. Caminaban cincuenta metros y descansaban. Al llegar a la plaza con piso de cemento la mujer volvió a cargar con los dos botes. Pensé en que podía ayudarlos para llevar los pescados hasta el camino. Los abordé después de que habían avanzado casi cuatrocientos metros desde la orilla del lago. Por fin me animé, los alcancé en un descanso que hacían. El pescador estaba sentado en una banca y la m...

Vayamos a nuestros ancianos

A muchos les gustan las antigüedades, y algunos las suelen comprar a precios elevados. Pocos advierten, sin embargo, que las antigüedades más valiosas que tenemos son los ancianos, hombres y mujeres. Ellos son inapreciables depósitos de vida; viviente archivo de las memorias de una comunidad. Deberían ser reverenciados como se hace en otras culturas, como se hacía antes en la nuestra. Cuando una persona llega a la que se conoce eufemísticamente como “tercera edad” -los 60 años- se le empieza a considerar anacronismo inútil. Pero a los 60 años Dom Pérignon hizo un hallazgo deleitoso: la champaña; y a los 70 Golda Meir fue electa primera ministra de Israel; y a los 80 Jessica Tandy ganó un Óscar por su actuación en “ Driving Miss Daisy ”; y a los 90 escribió Sófocles “Edipo en Colona”, y a los 100 años de edad Araya Ichijiru subió a la cumbre del Monte Fujiyama. Debemos ir hacia nuestros ancianos, antes de que ellos se vayan de nosotros. Debemos recoger amorosamente sus recuerdos, ates...