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Mostrando las entradas etiquetadas como Jalisco

Pedro el pescador, movido por el Amor.

Jocotepec, Jalisco / 18 de enero de 2014 Lo encontré al cuarto para las ocho. Bajó de su barca con dos botes repletos de pescados. Una mujer se acercó a él y le ayudó a cargar los frutos de su esfuerzo. Me di cuenta de que el hombre ya era mayor, cuando lo vi caminando con lentitud, algo jorobado y ayudado de un bastón. La mujer tomó los dos botes y empezaron a caminar. A unos doscientos metros de la orilla del lago la mujer y el hombre se detuvieron. Entonces el viejo tomó uno de los botes del piso y comenzó a caminar con dificultad. La mujer cargaba un bote y el pescador cargaba otro. Caminaban cincuenta metros y descansaban. Al llegar a la plaza con piso de cemento la mujer volvió a cargar con los dos botes. Pensé en que podía ayudarlos para llevar los pescados hasta el camino. Los abordé después de que habían avanzado casi cuatrocientos metros desde la orilla del lago. Por fin me animé, los alcancé en un descanso que hacían. El pescador estaba sentado en una banca y la m...

“HAGAN LO MISMO QUE YO HICE CON USTEDES”

Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: "¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes. Les aseguro que el servidor no es más grande que su señor,     ni el enviado más grande que el que lo envía. (Jn. 13, 13-16) A veces, cuando vamos de misiones, nos asalta el fervor misional y nos creemos los evangelizadores del Reino. Cuando estaba en el noviciado el padre asistente se enojó cuando escuchó decir a un joven misionero que llegó de experiencias en Semana Santa al rancho: "venimos a traerles a Cristo". Cuando el padre nos explicó su enojo, dijo que tendría que pasar mucho tiempo para que aquel joven se diera cuenta de que, en el encuentro con los pobres, son los ellos q...