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Mostrando las entradas etiquetadas como Encuentro con Dios

La vasija agrietada

Un cargador de agua de un pequeño pueblo de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de sus hombros.  Una de las vasijas tenía varias grietas, por donde perdía lentamente parte de su contenido, mientras que la otra era perfecta y por ello conservaba toda el agua hasta el final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa del aguador, pero cuando llegaban, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija sana estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada.  Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Entonces, la tinaja quebrada le hablo al aguador así, diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas só...

Credo

El grito de los marginados. Creemos en el grito de los marginados que desde su situación de injusticia, de pobreza, de hambre y de violencia, tienen el coraje intacto para gritar y hacer oír su voz. Creemos que Dios, lleno de Amor y Misericordia vive en los barrios de la gente excluida, en “los barrios periféricos” de nuestras ciudades inhumanas. Creemos en un Dios que sueña con una situación mejor para las prostitutas, para los drogadictos, borrachos, mendigos y delincuentes. Creemos en Jesús que se mete de lleno en la vida de las personas. Que cura, toca, acaricia, levanta, denuncia. Creemos en Jesús Resucitado que llena de paz y de esperanza la vida de los hombres y mujeres empobrecidos.  Creemos en el Espíritu Santo, capaz de arrancar y destruir el pecado de una sociedad, la nuestra, que construye y planifica los barrios marginados, que gasta su dinero en armamentos y dice sin rubor “no hay para todos”.  Creemos en el E...

Sin hogar

Por María González Gómez. Guadalajara, Jalisco. Abril de 2013 Regresas de viaje y no te sientes en casa, tu anterior paradero tampoco lo era, viajero con rumbo fijo, misionero con itinerario. Muere el espíritu aventurero, dónde quedó la novedad y la mochila que hace de antiguo ropero, un par de botas y un mapa sin ruta. No sientes pertenencia en tus rumbos, la gente que te reconoce en la calle ya no te es más familiar; has dormido al intemperie y ahora el techo te sofoca y las paredes aprisionan.    Sin lugar, porque todo elogio de victoria desmerece, la conquista no es como la pintan: no hay orgullo ni ganancia, fue tan sólo un tiempo compartido, una historia llena de individuos que, como muchas otras, así, pasó de improvisto. Ahora añoras el cielo limpio, aunque lo sigues mirando, aquel era distinto y lo sabes; nunca fue tuyo pero, algo en ti se sentía de él. No más sorpresas por la mañana, aquí el detalle se acaba, hoy sabes que sigue, pues ayer se te anun...

¿Dónde está Dios? ¿Dónde lo encuentras?

Esta carta está hecha y pensada en mi sobrino Roberto, un niño que dentro de unos años será un adolescente. Reconozco que esta carta no tiene la finura para que él, quizás, la comprenda y haga suya desde un primer momento. Es un regalo que deseo darle para que la vaya digiriendo a lo largo de su crecimiento. Y que él juzgue si le sirvió o no. 3 septiembre 2012, Guad alajara, Jalisco Carta a mi sobrino Roberto: ¿Dónde está Dios? ¿Dónde lo encuentras? Dios está en tu anhelo más profundo, ese que se siente de a poco y a ratos pero que es siempre novedoso y te regala esperanza. Dios está en la atracción que sientes por la niña que más te gusta, en el juego infinito con tus amigos, en la respiración entrecortada que te viene cuando has corrido o saltado con emoción.  Dios está en la comida que más disfrutas, y más cerca de ti está cuando la comes con gusto, despacio y pensando en el trayecto de cómo llegó hasta ti y en las personas que intervinieron para qu...

Más allá de la oposición "cuerpo y alma"

  El ser humano como «unidad multidimensional» Más allá de la oposición «cuerpo y alma» Pedro Castelao Universidad Pontificia Comillas 1. El punto de partida En nuestro imaginario colectivo el cristianismo es culpable de la enemistad multisecular entre el cuerpo y el alma. Ésta ha de ser pura, limpia, sobria y evitará en todo momento las malas compañías que siempre van con aquel: el placer, la voluptuosidad, los apetitos, los impulsos, etc. Que esta imagen responda a la realidad es otro cantar, pero que todavía sigue vigente, si bien de forma difusa, me parece indudable. En este sentido creo que pensar al hombre, en la teología cristiana, desde esta contraposición «cuerpo-alma» como punto de partida es francamente problemático. En breve se verá por qué. Ahora bien, si no partimos de la visión tradicional se hace necesario, antes que cualquier otra cosa, hacer explícito nuestra convicción fundamental, puesto que será ella la que guíe estas reflexion...