Día 4. ¿A dónde me llevan mis sentimientos? ¿A qué me invitan mis deseos? San Ignacio de Loyola. No dormí muy bien. Tuve algunos sueños extraños. Imagínate, en uno de los sueños yo acompañaba a los alumnos de una preparatoria a un programa de concursos en televisión. En otro sueño estaba en una reunión de religiosos de varios carismas. Dos de ellos tenían algunas diferencias y yo intentaba conciliar. En un tercer sueño estaba en una clase de Tae Kwon Do queriendo recordar los viejos tiempos, pero el maestro nos ponía una forma que yo nunca había practicado y me sentía avergonzado por no poder seguir al grupo. Supongo que no descansé por tantos sueños que tuve en una sola noche. Cuando me levanté de la cama, me preparé y caminé a la Capilla más grande del Crucero donde suelen tener su misa el grupo más numeroso de religiosas con el capitán Gabriel. Noté que había caras extrañas. Personas que no eran de los pasajeros que zarpamos juntos. Entonces me acerqué a una ...
"Si esperas a sanar tus heridas y estar bien contigo mismo para después amar y servir, no alcanzarás la mayor plenitud humana, la que resulta de dar-te a los demás desde un amor profundo y un servicio alegre" @Lalovixi