Día 3. Un mundo de imagen. Día de las casas. 7 de febrero. Anoche me quedé leyendo en mi camarote casi hasta la media noche. Pensaba dormirme antes pero la lectura del libro “Luchar y Amar” (Anselm Grun) me envolvió. Juan Bautista, el hombre selvático fue el pretexto ideal para aplazar mi entrega a Morfeo. Del Bautista me admiran su valentía para denunciar la injusticia y su libertad ante los hombres y las cosas materiales. El se reconocía como portador de un mensaje de conversión, como el precursor de Jesús. “Juan no pretende halagos de nadie. Dice lo que siente en su interior. Se presenta sin hacerse lacayo de ningún ser humano. Es interiormente libre.”(Grun, 2010:184) Esto me interpeló profundamente porque me parece que muchos vivimos presos de las apariencias. Nuestro mundo ha sido construido en términos de imagen. El éxito económico y social está en el centro de las aspiraciones de los humanos del siglo XXI. La cultura individualista hegemónica trata de invisibiliza...
"Si esperas a sanar tus heridas y estar bien contigo mismo para después amar y servir, no alcanzarás la mayor plenitud humana, la que resulta de dar-te a los demás desde un amor profundo y un servicio alegre" @Lalovixi