Misiones Jesuitas Universitarias en Zongolica, Veracruz. Semana Santa 2012. Por Eduardo Anaya Sanromán, S.J. Estoy parcialmente mojado. Traigo el chaleco que me obsequiará David apenas hace unas semanas, con sus bolsas de cazador o de fotoperiodista internacional, yo que sé. El café siempre me ha gustado en las prendas de vestir y más todavía si tengo una bolsa para la harmónica, otra para la cámara-celular, otra para el cable usb y otra para documentos importantes doblados. Sin embargo me siento frustrado, voy atrás de un camión con capacidad para diez toneladas en una camioneta “estaquita” de conocida marca japonesa. Me acompañan Rodolfo y Edgar como escoltas del grupo grande. Vamos a la retaguardia del convoy. ¿Por qué me siento frustrado? Son quizá tres causas las que me más me afectan: 1) Son más de las 7 p.m., ha oscurecido, y las personas de las comunidades a las que iremos como misioneros nos esperan desde el medio día en la cab...
"Si esperas a sanar tus heridas y estar bien contigo mismo para después amar y servir, no alcanzarás la mayor plenitud humana, la que resulta de dar-te a los demás desde un amor profundo y un servicio alegre" @Lalovixi