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Mostrando las entradas etiquetadas como Fe y Alegría

Martha Gargollo DÍA 11 · 23 DÍAS CON EL PADRE PRO S.J.

Si una puerta se cierra, una ventana se abre.

Los signos de los tiempos nos hacen sentir mucha incertidumbre. Todo está subiendo de precio. Cada vez más, las familias están perdiendo tiempo de convivencia porque los padres tienen que trabajar turnos extras. Aun los potentados descuidan a sus familias para atender sus empresas.   “Lo bueno no se cuenta, pero cuenta mucho”, es el slogan (lema) de la campaña de la administración de EPN con motivo del último informe de gobierno. Aunque no nos guste, porque cualquier adulto con más de tres dedos de frente sabe que es una manera “políticamente correcta” de reconocer (autoafirmar) los pequeños avances del gobierno ante la catástrofe de las reformas estructurales y sus nefastas consecuencias en términos socioeconómicos-, hemos de admitir que hay una profunda verdad en la frase. El hecho de que no nos agrade quién y desde dónde se diga (gobierno afin al capitalismo neoliberal deshumanizante), no quiere decir que no diga una verdad. Cómo decía un amigo muy listo: “Es bueno sab...

El abrazo

Por Luis Manuel Vizcaino Guevara SJ La experiencia que para mí es básica como comunicadora de afecto y amor, y con la que me relaciono con más frecuencia, es el abrazo; parto de esta experiencia para entrar en el acto de abrazar y así hablar de ella. Este ejercicio lo haré desde el método de Bergson, desde la intuición, entrar en este acto y decir algo de él. ¿Qué es el abrazo? Un abrazo “es la acción de abrazar, estrechar entre los brazos” [1] algo o a alguien, abarcar con los brazos. El abrazo es a fin de cuentas un acto físico, donde se vuelca la afectividad y se expresa en el acto de tener y sentir cercanía. Necesariamente implica cercanía física el abrazo, porque no se puede rodear con los brazos, sin acercarse, sin disponerse a dar algo de calor humano, y de este modo transmitir lo que se experimenta en esos momentos. El abrazo implica el acercarse al otro, y bien realizado llega a ser un acto de encuentro con el otro o con las cosas de un modo muy profundo; me a...

Pedro el pescador, movido por el Amor.

Jocotepec, Jalisco / 18 de enero de 2014 Lo encontré al cuarto para las ocho. Bajó de su barca con dos botes repletos de pescados. Una mujer se acercó a él y le ayudó a cargar los frutos de su esfuerzo. Me di cuenta de que el hombre ya era mayor, cuando lo vi caminando con lentitud, algo jorobado y ayudado de un bastón. La mujer tomó los dos botes y empezaron a caminar. A unos doscientos metros de la orilla del lago la mujer y el hombre se detuvieron. Entonces el viejo tomó uno de los botes del piso y comenzó a caminar con dificultad. La mujer cargaba un bote y el pescador cargaba otro. Caminaban cincuenta metros y descansaban. Al llegar a la plaza con piso de cemento la mujer volvió a cargar con los dos botes. Pensé en que podía ayudarlos para llevar los pescados hasta el camino. Los abordé después de que habían avanzado casi cuatrocientos metros desde la orilla del lago. Por fin me animé, los alcancé en un descanso que hacían. El pescador estaba sentado en una banca y la m...

La vasija agrietada

Un cargador de agua de un pequeño pueblo de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de sus hombros.  Una de las vasijas tenía varias grietas, por donde perdía lentamente parte de su contenido, mientras que la otra era perfecta y por ello conservaba toda el agua hasta el final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa del aguador, pero cuando llegaban, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija sana estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada.  Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Entonces, la tinaja quebrada le hablo al aguador así, diciéndole: “Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas só...

Un pueblo en la montaña: Tzajalchen

Es difícil elegir una historia sobre lo que viví en aquél pueblo en Chiapas, en medio de la Selva y dentro de la montaña. Lo que sé muy bien es que aprendí muchas cosas, aprendimos como comunidad más de la vida, de lo que en toda mi vida en tan poco tiempo pude aprender. En primera, la lección número uno, que reina allá, de forma libre, es el sentido del tiempo. El tiempo transcurre lentamente, es tranquilo, es disfrutable. Allá el tiempo no está peleado como en la ciudad, ahí él no va rápido y no se esfuma, alcanza para todo. El tiempo de ahí se parece a sus personas, a los habitantes de Tzajalchen. Es sigiloso, es confidente, es alegre, es duradero. Las voces de aquellas personas son bajas, como susurros, como secretos que aire puede llevar y traer, que parecieran que se desmoronan; sin embargo, en realidad su palabra es muy duradera, es firme y cierta. La segunda es su caminar, su caminar a pasos largos y duraderos, subiendo montañas, y de diferente...

Misión Esperanza - Proyecto Reconciliación

Reconocemos al finalizar este IV ENJUVI, MISION ESPERANZA, PROYECTO RECONCILIACIÓN, que la violencia que vive actualmente nuestro país tiene historia. Es el resultado de un proceso de destrucción de los mecanismos de cohesión social, donde todos tenemos cierta responsabilidad. La violencia se expresa principalmente en el crimen organizado pero también tiene muchas manifestaciones culturales diarias. Ante las imágenes de violencia que saturan nuestros ojos todos los días, los jóvenes cristianos, nos sentimos invitados a contemplar a Dios, que mira al mundo con ojos de misericordia y decide hacer redención de los suyos. Reconocemos al verdadero Dios, al Dios de Jesús, y de él recibimos un horizonte desde el cual mirar nuestras relaciones con los otros y la creación, porque sin un Dios cariñoso y lleno de misericordia no hay perdón ni reconciliación. Mucho menos, felicidad. Nos preguntamos: ¿Qué hacer para que se note que somos hijos de Dios? Y contestam...