“Solo
podemos hablar de la realidad con las representaciones, nunca podemos saltarnos
al sujeto, nunca podemos superar los condicionamientos personales” (Estrada)
Relatoría personal de la
conferencia
¿Quién es el hombre en las rupturas contemporáneas?
Juan Antonio Estrada, SJ.
3 de septiembre de 2013.
Congreso “Dios sin
religiones” Universidad Iberoamericana, DF
3
preguntas de Kant.
¿Qué
podemos saber?- revolución científica
¿Qué
podemos hacer? - política, tecnología y ética.
¿Qué
podemos esperar? – religiones
¿Qué
es el ser humano? ¿En qué consiste ser persona?

“Conócete
a ti mismo” (Griegos
en el templo de Delfos) ¿En qué consiste nuestra identidad?
Nos definimos a nosotros mismos según el modelo cultural en que nosotros
vivimos. La mujer no nace, se hace. Es el resultado de un código cultural
interiorizado-asimilado. (Beaviour)
Dos hechos fundamentales.
1.-
Muerte cultural de Dios
(Nietzsche, finales del siglo XIX) Hemos tenido una imagen de Dios que se está
desmoronando, se está hundiendo. (herencia griega, occidental)
2.-
Muerte del hombre
(Foucault, Althuser, etc) Una vez que ha muerto Dios, ahora muere el hombre. Al
morir el referente divino muere la imagen de sí mismo que ha construido
Althuser:
Al final del siglo, el anciano Nietzsche proclamó la muerte de Dios, ahora nos
toca formularnos preguntas a nosotros mismos, si de aquí en adelante el hombre
no debería estar muerto.
Nos encontramos en una profunda crisis
cultural, filosófica, religiosa, de las ciencias, etc. Desorientación y crisis
global por el cambio acelerado en la historia. No tenemos referentes claros al
hablar de Dios y del ser humano. Se abre un espacio de vacío, es la aparición
del nihilismo, como el huésped incómodo de la cultura occidental. No tenemos
una definición clara de lo que es el ser humano.
Otro elemento determinante es la
asimetría clara entre el progreso (científico-técnico) y el progreso humanista,
moral y ético del ser humano. No hay un acompañamiento de la revolución
científica con un progreso ético-humanista.
En el Occidente americano y europeo
nosotros tenemos hoy que los diez mandamientos para nosotros son la tabla de
los DDHH (ONU) que representa el progreso moral de nuestras sociedades. Muchas
veces son un referente, como sistema de creencias, pero no una realidad, como
la que sí encarna la revolución científico-técnica. Tenemos que determinar si
lo más importante es ir a Marte o a la Luna para ponerlos al servicio del
planeta tierra. Otro proyecto posible es acabar con el hambre en el mundo. Reflexionar
sobre el ser humano es algo fundamental.
3 tradiciones
fundamentales.
1.-
Tradición judía (Esta
semana la tradición hebrea celebra el año 5074). El concepto de hombre es
Colectivo, Abraham es un hombre colectivo, 562 veces es nombrado en la Biblia.
La tradición judía nos habla de que el individuo representa a la colectividad,
clan. En la tradición judía no hay pecados privados. Los errores y pecados
siempre repercuten en todo el tejido social. El individuo aislado no existe,
está siempre inserto en una comunidad humana. Necesitamos la mediación de los
otros para encontrarnos con nosotros mismos. La identidad del ser humano viene
dada por el mundo constitutivo de sus relaciones.
El conocimiento está marcado por la
corporeidad y la afectividad del ser humano. El ser humano es inteligencia
emocional, no sólo racional. La racionalidad está impregnada por los elementos
corpóreos, afectivos y emocionales. La tradición hebrea se dirige a la mente y
al corazón. Con el Corazón conoce el hombre. “Hay razones del corazón que la
razón no puede entender” (Pascal). El ser humano es, desde esta
perspectiva, alguien marcado por el simbolismo del alma, corazón y amor.
Conocer es amar. Las relaciones interpersonales son un elemento determinante. “Ama
a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu poder…” (Deuteronomio
capítulo 6,5.)
En la tradición judía se habla de Dios
como un ser personal (a riesgo de caer en un antropomorfismo). Antropología
relacional teocéntrica. Nosotros nos hacemos una imagen y semejanza de Dios a
imagen de nosotros mismos.
El concepto fundamental no es la razón,
sino la libertad. Entendida la libertad como un proceso, como la Historia
de la alianza de Dios y el ser humano. Proceso de liberación. El concepto lineal del tiempo y el concepto de
progreso provienen de la tradición judía. En la concepción judía hay una
claridad acerca de la finitud y contingencia del ser humano.
2.-
Tradición griega.
Atenas es la madre patria de nuestro pensamiento. Antropología griega el punto
de partida es el Cosmos / Naturaleza (Physis). El ser humano es el microcosmos.
Se establece una definición individual, sustantiva, ontológica del ser humano
como animal racional, o como animal social. El ser humano es el ente máximo del
cosmos (Prometeo, arrebató el fuego sagrado de la inteligencia y de la razón a
los Dioses para dárselos al ser humano). De ahí viene el dualismo griego alma y
cuerpo, inteligencia/razón y sensibilidad.
“Sólo
el hombre requiere una crianza prolongada, razón por la cual en los primeros
tiempos no habría podido sobrevivir con tal condición” (Anaximandro)
“En
fuerza y rapidez nos parecemos a los animales, pero solo nosotros sabemos usar
de la inteligencia y de la razón” Somos
animal y somos discontinuidad, porque el ser humano tiene la razón, y la razón
permite el lenguaje, el aprendizaje, la educación que son determinantes para
nuestra cultura. Condición de seres culturales: Mientras más educación mayor
avance y desarrollo cultural. Homo sapiens. El filósofo es el que ama la
sabiduría.
Los griegos hicieron de la razón el
fundamento de su civilización, eso ha afectado a Europa y América. Somos
naturaleza, pero somos también cultura. La cultura se impone a la naturaleza.
Hay un dualismo antropológico que tiene pros y contras. Para la tradición
griega somos nús, razón, alma, espíritu, y tenemos
un cuerpo a diferencia de la tradición hebrea. En el mundo hebreo somos cuerpo
(un cuerpo espiritualizado, o un espíritu corporeizado).
Los Sofistas inician con la tradición
ilustrada, el ser humano tiene que ser criticado. El germen de la crítica está
en Grecia. Las gafas que nos ponemos
determina lo que vemos. No vemos la realidad en sí misma, sino que conocemos
según nuestras interpretaciones (Kant). La tradición griega es ontológica y
sustancialista. “El ser humano es canon y medida de todas las cosas”
(Protágoras) “El ser humano es una sustancia individual de naturaleza racional” (Boecio).
Nuestra visión del mundo inevitablemente será antropomórfica. No podemos
desprendernos de nuestra condición humana, de nuestra subjetividad.
3.- Tradición cristiana. El cristianismo está marcado por algo
que parece en principio paradójico. Feuerbach (La esencia de la religión y La
esencia del cristianismo) Toda la teología no es más que antropología. El
hombre es Dios para el hombre. El ser humano tiene en la especie humana su
divinidad. No hay más Dios que la persona. No hay más Dios que aquél que es
compatible con Jesús de Nazaret. En Jesús los cristianos afirman algo
fundamental: “A Dios no lo conoce nadie, sólo aquél a quien el Hijo se lo quiera
revelar” (Jn 2.18) La verdadera antropología para los cristianos es la
Cristología. “Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron…”
Es fundamental inspirarnos en el modo de
vida de Jesús. Un elemento que lo caracteriza es que El Reino de los cielos
viene a nosotros. No se trata de subir al mundo de las ideas platónicas. Se
trata de abrirnos a una experiencia en la que el Reino de Dios viene en medio
de nosotros. Jesús es la mediación fundamental, por la cual Dios se hace
presente en el aquí y ahora de la historia judía y de la humanidad futura.
Aquél que se olvida de la historia pierde su identidad. La memoria es
determinante para nosotros.
Memoria Jesu Christi. Memoria de liberación histórica. El
Dios judío es el Dios de la liberación de Egipto (Éxodo). El Dios de Jesús es
el Dios de la vida, también liberador, que sana, que incluye, que dignifica y
recupera. Dar Buenas noticias a los pobres, liberar a los cautivos, curar a los
enfermos, perdonar los pecados, etc. Dios aparece como el que viene a luchar
contra las situaciones de marginación y sufrimiento del ser humano.
Revolución antropológica.- Dios se hace presente en la medida en
que nosotros nos hacemos presentes a los demás. “No se puede amar a Dios al que
no se ve, sin amar al hermano a quien si vemos” El Rostro del Otro. La primera
experiencia de Dios que tiene el ser humano es el recién nacido, los primeros
rostros de Dios para el recién nacido son el de la madre y el del padre.
Según el encuentro con los otros y las
experiencias de Dios que tengamos en nuestra infancia (mediadas por otros), así
viviremos y nos acercaremos a los demás. Es algo determinante. Jesús establece
los criterios desde los cuales hemos de evaluar los acontecimientos. Después el
mensaje se va distorsionando, al mezclarse con los elementos greco-romanos
(Espiritualización). Se formuló una antropología que presentó a los cristianos
como buenos ciudadanos. La Imitación de
Cristo cobró un fuerte carácter moral. La justicia se utilizó para
justificar el rechazo a los pecadores.
Antropología de predicados, de valores. Cambio de orientación, de las
exigencias existenciales a las exigencias éticas.
En el cristianismo, a la luz de
Grecia, lo que nos determina es la
razón. Por eso el capital humano por excelencia es la educación. La tradición cristiana
se presenta como Moral (Kant) y como
sistema de creencias (Hegel). Etty Hilessum (Hay que ayudar a Dios en la
historia) Dios no viene a desplazar al hombre. El único agente de cambio de la
historia es el hombre.
Concepción
procesual histórica, sólo desde la relación del Amor se construye la historia.
4.-
Ilustración (Modernidad). La
situación actual está marcada por la crisis de conocimiento. ¿Qué puedo saber?
¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo esperar? (Kant) ¿Cómo adecuar la teología (las
religiones) y los contenidos simbólicos a la inculturación en esta sociedad
moderna (posmoderna) que se respira? Este es el gran reto para la
Antropología actual.
El Papa Benedicto XVI dio un discurso en
Ratisbona (2006) en el que afirmó: “No actuar según la razón es contrario a la
naturaleza de Dios”. Es fundamental establecer una nueva síntesis entre la fe y
la razón, entre la cultura y el cristianismo. Abrirnos a una antropología que
ha de evolucionar. Las ciencias han revolucionado le cultura, la teología ha avanzado
en menor medida. Tenemos que
replantearnos la Antropología teológica y la Teología de la Creación. Se trata
de entrar en diálogo con las ciencias. No olvidemos que las religiones son
hermenéuticas globales de la vida.
En
el diálogo con la Ciencia nos encontramos con dos elementos:
1)
Ateísmo
metodológico de la ciencia.
Las ciencias ni necesitan ni buscan a Dios. Son ateas por naturaleza. La
Ciencia no puede recurrir a Dios porque se mueve en un materialismo
metodológico.
2)
Proceso
creativo.- El ser
humano se construye a si mismo mediante un proceso creativo. Proceso creativo
en el que surgen los seres vivos, y luego aparecen los hombres, como
representantes de un mayor nivel de complejidad de la vida-naturaleza.
La moral nuestra actual sigue estando
mucho más determinada por la Antropología de Santo Tomas y San Agustín, más que
por el diálogo con las ciencias actuales. Los elementos mismos de la creación
tienen que cobrar una visión nueva. Hemos de replantearnos nuestras imágenes de
Dios, nuestras imágenes de Dios creador. Una Dios que es espíritu, que es
energía espiritual. La energía es el elemento último que constituye toda la
realidad del Cosmos. Creación continua, Inmanencia-Trascendencia, Salvación
como Liberación. Replantearnos el viejo dualismo de Naturaleza vs Gracia que
sigue siendo un elemento determinante de la problemática actual. Pio XII decía
que la historia, religión, dogmas, escrituras, había que verlas desde una
hermenéutica evolutiva histórica (Método histórico-crítico).
Es necesario un replanteamiento del
viejo dualismo cuerpo y alma. Tendríamos también que recuperar el humanismo
cristiano que se instauro desde la tradición greco-romana y agustiniana. Dios no es simplemente un referente de las
religiones, Dios es un referente del ser humano (Rahner). Dios se escapa de
todo sistema religioso. Se trata de naturalizar la gracia. Todo es gracia
(Bernanós). Se trata de encontrar a Dios en lo humano, en la naturaleza.
Presencia de Dios en lo humano. Se trata de humanizar a Dios y de divinizar al
hombre. Eso es lo que encontramos en Jesús de Nazaret, el Dios encarnado.
En el cristianismo la palabra de Dios
está referida a un estilo de vida, No a un libro, no a unas tradiciones o
ritos. El hombre se salva, salvando a los demás. La salvación no es algo que
queda relegado al más allá de la muerte, al más allá de la historia, sino que
la salvación empieza aquí mismo, en nuestra propia experiencia. Se trata de
vivir de la economía del Don de dios, viendo la vida como un regalo que todos
hemos recibido (Violeta Parra; Gracias a la vida). La vida nos abre un montón
de posibilidades, en las que tenemos que constituir nuestra propia identidad.
Las tradiciones religiosas nos dejan
referentes fundamentales desde los que podemos construir nuestra propia
identidad. Buda era un iluminado que no deja de tener puntos de contacto con la
mística cristiana. Se trata de inspiración, y no de obediencia. La obediencia
no es el acatamiento de una norma externa, sino vivir el proceso de configuración
del ser humano, a través de la historia, valores, luchas que marcaron el
devenir de Jesús. Necesitamos una nueva teología que corresponda a la nueva
Antropología.
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