Ir al contenido principal

Otros jóvenes

Por Francesc Torralba Roselló

Existe una juventud, callada y casi invisible, creativa y constructora, que marcará el ritmo.

La incipiente población joven de este siglo XXI es, y aún más será, protagonista activa de la sociedad futura.

Es fundamental superar antiguos y anquilosados debates y juicios apriorísticos que ponen en tela de juicio, desde la desconfianza, los valores de la juventud. Creo que, más allá de la imagen de conjunto, hay otra juventud, existe una población joven que se caracteriza por su carácter activo, solidario y comprometido con su tiempo.

No se trata de una intuición personal, ni de un mero deseo inconsciente, sino de un dato que aportan los estudios estadísticos. Se trata de una minoría activa y comprometida que, en el conjunto de la masa pasa desapercibida, pero que merece nuestra atención, porque representa el buque insigne de la sociedad del futuro.

Como en tantos otros temas, uno no puede fiarse únicamente de las apariencias. Globalmente, definimos a todos los jóvenes de apáticos, acomodados, hedonistas, individualistas y apolíticos; pero existe otra juventud, callada y casi invisible socialmente que, desarrolla creativamente su vida y que se implica en la construcción de un mundo mejor. Las generalizaciones son forma de simplificar la complejidad de lo real.

Esta juventud, que cultiva valores como la fidelidad, la responsabilidad y la crítica, raramente aparece en los medios de comunicación de masas, raramente es objeto de atención, pero existe y requiere de nuestro reconocimiento y apoyo.

Esa actitud prepotente de los adultos que desprecian a las nuevas generaciones y sólo ven ellas contravalores y expresiones de la decadencia moral de Occidente es, siempre, una simplificación y adolece de cierta capacidad autocrítica.

Esta otra juventud, menos visible que la que se refleja habitualmente por los medios de comunicación de masas, ha venido mostrando y demostrando una actitud claramente crítica y sensible ante las injusticias, las discriminaciones y las desigualdades sociales, desde las más estructurales y globales a las que podemos tocar con los dedos en nuestras realidades locales, de las que tristemente está tan granada nuestra actualidad.

Su modelo de socialización se efectúa así más por la propia experimentación vivencial, bien sea individual o grupal, que por la reproducción de modelos de comportamiento recibidos de las generaciones que fueron jóvenes en décadas anteriores. Y es precisamente este proceso de socialización, basado en el método científico de prueba-ensayo-error, o sea, de experimentación y prueba, lo que justifica su perfil.

¿Cómo es esta otra juventud?

Es la generación con mayor nivel de autonomía personal para construir su universo de valores sociales, su proyecto vital. A juzgar por los estudios que han realizado, es la generación mejor preparada profesionalmente, que más medios materiales y recursos culturales y formativos han tenido en la historia.

Estos otros jóvenes sienten satisfacción por su vida en general, a pesar de sentir problemas como los del desempleo y la imposibilidad del acceso a la vivienda como grandes losas que impiden culminar sus expectativas de futuro. Valoran por encima de todo las relaciones interpersonales y el cómo se interactúa en el terreno de lo próximo, lo cotidiano, lo real.

Dejando atrás manidos tópicos, se puede aseverar que es una generación que se inclina a participar en movimientos sociales en defensa de diversos intereses sociales como la defensa de los derechos humanos, el ecologismo, el pacifismo, la justicia social para minorías y los colectivos vulnerables.

No son románticos, tampoco creen en lo imposible. Se comprometen en el espacio local, pero no militan en siglas, ni se aprenden libros ideológicos. Desconfían terriblemente de los líderes políticos, de los líderes sindicales y religiosos, pero anhelan referentes morales, figuras carismáticas.

La sociedad está compuesta de innumerables seres que individualmente pasan inadvertidos, pero que pueden convertirse en una gran masa capaz para cambiar gobiernos, promover la elaboración de leyes, o abolir tradicionales injusticias. Esta otra juventud es, en cualquier caso, una razón para la esperanza, un motivo para seguir luchando para un mundo mejor.

Estos jóvenes van a recoger nuestra antorcha. Los otros seguirán pasivamente las consignas de la sociedad. La realidad más inminente nos da claras muestras de ello y, en no pocos casos, el peso de esta otra juventud para propiciar estos procesos revolucionarios será determinante.

Entradas populares de este blog

Reflexiones sobre el machismo

07.05.07
Por: Eduardo Anaya Sanromán

Joto, maricon, hijo de la chingada... son palabras ofensivas, cuyo origen es la falta de hombría y la poca autoestima de quien las dice.

“Dime de que presumes y te diré de que careces”.

En pleno siglo XXI en nuestro México y en muchos países del mundo, los hombres abusan de las mujeres, las utilizan y las golpean, como si fueran animales. Se trata de un problema cultural muy grave. El machismo no solo afecta psicológicamente a todos los miembros de la familia sino que, manifestado en la violencia doméstica también es causa muerte y suicidio.

El machismo en México tiene su origen en una confusión de identidad, heredada desde tiempos de la conquista. En ese entonces los mestizos, no querían reconocer su lado indígena, pero tampoco aceptaban cabalmente su lado español, su sangre blanca. Los niños mestizos y los criollos eran atendidos por mujeres indígenas y de ellas recibían el cariño, mientras que el soldado español, padre ausente, fue el primer mod…

Frases sueltas sobre Afectividad

Fragmentos de "Somos afectivos"
Autor: Silveira


Ante una elección de estado de vida.

“Las decisiones vocacionales mas fundadas y valederas no son el resultado de la elección fría y racional de un determinado sistema de vida, sino aquéllas que se plasman como concreción viva del amor entusiasta por la persona de Jesucristo”.

Represión.

“La educación infantil en muy buena medida ha sido represiva. Paulatinamente, el niño va aprendiendo a refrenar, él mismo, sus impulsos. Con la represión, el sentimiento se torna inconsciente – como si no existiera – generando un bienestar puramente aparente”.

“…Hasta el más profundo odio debiera ser reconocido en su existencia y el sujeto debería reconocerlo por lo menos en su más honda intimidad: “Siento odio por X, por esto o por aquello”, sin sentirse condenado por experimentar tal sentimiento, lo que evidentemente no quiere decir que se considere apropiada la acción motivada por el odio…


Los sentimientos vienen de la percepción – subjetividad
¡L…

Principio y fundamento Pedro Arrupe

Me dio muchísimo gusto saber noticias tuyas y de tu familia y poderte dedicar estas letras. Te dejo con un texto del Padre Pedro Arrupe, que fue General de la Compañía de Jesús:

“No hay nada más práctico que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse rotundamente y sin ver atrás.
Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, afectará todo.
Determinará lo que te haga levantar por la mañana,
lo que harás con tus atardeceres, cómo pases tus fines de semana,
lo que leas, a quien conozcas, lo que te rompa el corazón,
y lo que te llene de asombro con alegría y agradecimiento.
Enamórate, permanece enamorado,
Y esto lo decidirá todo”

Pedro Arrupe.

Te quiero mucho,
tu hermano en Jesucristo N.S. Lalo